17/4/13

Carta desde Madrid con destino Santa Fe, Argentina.

·
 
Hoy es el aroma de su sexo lo que me despierta.
Hoy la sangre hierve como siempre he deseado.
 
Nuestros padres nos hablaron,
cuando ni tú ni yo  nos preocupábamos por nuestro futuro,
de la importancia de la experiencia.
Porque la experiencia es vida
y esta conforma nuestra esencia.
 
Yo tuve una compañera de viajes
con la que compartí todo lo que supe,
todo lo que viví, todo lo que ocurrió.
Tuve una compañera de viajes
hasta que me invadió la enfermedad, levantando
una enorme muralla en torno a mí, reflexionando
sobre la brevedad del momento.
 
Compartí todo lo que había llegado a sentir
con ella, mi compañera de viajes,
mi intrépida y valiente compañera
de vida.
 
Quizá, en algún momento, también tuve
un amor sobre el que escribir.
Pero fui, he sido y soy tan egoísta
que solo sé hablar de mí
y de la experiencia.
 
¿Tuve una compañera de viajes,
de aventuras, de vida al fin y al cabo?
¿Tuve un amor que creó recuerdos,
que fue parte de la experiencia?
 
Hoy no es el aroma de su sexo lo que me ha despertado.
Hoy la sangre ha ardido, pero no se ha sentido siquiera.
 
He sido afortunado, amiga,
pero eso no es suficiente
cuando se trata de seres insaciables
o, como otros dirían, malcriados.
Producto del deseo de una mayor experiencia.
 
 
(una de otras muchas cartas
que circulan
entre Madrid
y Santa fe)
 

11/4/13

Antagónica.



Vacía.
Como cielo sin estrellas,
como luna sin sol,
como noche sin día,
como frío sin calor.
 
Llena.
Como globo con su aire,
como ella con tu amor,
como pez en el agua,
como paz en mi interior.


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Jéssica Aguiló  tiene 20 años. Mallorquina, pero madrileña de adopción, estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos y sueña con poder presentar el telediario algún día. Además de eso, le encanta el arte, viajar y leer y le apasiona la fotografía.
Su blog: midiarioperiodistico.blogspot.com

10/4/13

Eran tan débiles y sencillos.

"         Familia         "
 
I
 
Querida Mamá:
 
No estarías orgullosa de mí,
una perra, una hija de puta
con pintas. Nunca
ganaré un sueldo digno.
Amo por encima de todas las cosas
la vida
contemplativa
y la anarquía
y me prostituyo
en mis ratos libres por un verso.
Dejo que me coman las chinches
de esta inmunda habitación
y a las pelusas procrear ruidosamente debajo del radiador.
Mientras, yo caótica enmohezco
y no acabo lo que empiezo.
 
No. No te gustaría ver esto
que soy.
 
Sigues muerta, por suerte.
 
 
 
·
 
 
 
II
 
Papá me quiere, aunque sabe
que no soy demasiado lista,
que vendo las bragas usadas
para financiarme el vicio,
que duermo diecisiete horas al día,
que lo hago siempre en camas distintas
para encontrarle un progenitor decente
--uno como él-- a
mi barriga en construcción,
aún inédita.
 
Pero no sabe que escribo.
 
Imagina qué diría
si se enterase.
 
 
 
Judit del Río, 
incluídos en Tenían veinte años y estaban locos,
Luna Miguel, La Bella Varsovia
 
catastrophe-with-a-muffin.blogspot.com

8/4/13

Eran tan jóvenes e inexpertos.

"         Infancia         "

1

Mis huesos se han torcido esta noche
hasta alcanzar la tierra.
Buscan la raíz para volver al tronco.

2

Mi infancia es un descampado al que nunca acudo.
Un río de savia seca ocluyendo
la aurícula izquierda
de un músculo en penunmbra.

3

Mis huesos se han partido esta noche
para lavar el origen.
Nadie vendará mi miedo.



Odile L'Autremonde,
incluídos en Tenían veinte años y estaban locos,
Luna Miguel, La Bella Varsovia

odile-lautremonde.blogspot.com/